Arquitectura de Málaga

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Pabellón para Talleres, Laboratorios y Servicios Anexos de la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial (Escuela de Peritos. actual ETS de Arquitectura))

El edificio que actualmente ocupa la Escuela Técnica Superior de Arquitectura se sitúa en el ángulo noroeste de la Plaza de El Ejido, núcleo central del Campus Universitario del mismo nombre.

Hasta llegar a su actual uso como Escuela de Arquitectura (curso 2009-2010), el edificio ha pasado por diferentes ocupaciones y denominaciones: en sus inicios, se habilita como un Pabellón Anexo a la Escuela de Peritos y de Ingeniería Técnica. En los años ochenta, este edificio anexo acogerá la sede de la Secretaria y Administración de dicha Escuela de Industriales.

Jesús de la Cal Quilez y Francisco del Castillo Carballo, arquitectos con estudio en Madrid desde los años cincuenta, reciben el encargo del Director General de Enseñanza Profesional para la redacción del proyecto de un Pabellón para Talleres, Laboratorios y Servicios Anexos a la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial (1806/T/12/68)el 15 de diciembre de 1967. Las directrices sobre el programa de dicho proyecto son proporcionadas por la Dirección de la Escuela en Málaga y el Gabinete de Estudios de la Dirección General de Enseñanza Profesional. El proyecto se presenta el 1 de mayo de 1968, con un coste total 14.043.059 pesetas. La adjudicación de las obras se realiza a la Constructora Industrial, S.A. en 13.746.846 pesetas.

Para la construcción del nuevo edificio se buscaron unos terrenos que facilitaran la conexión del antiguo edificio de Peritos y de Ingeniería Técnica Industrial con este nuevo Anexo, por lo que se eligió el terreno colindante como prolongación de dicho edificio en su lado Norte, separados por una calle secundaria, lo que permitiría en un futuro la unión de ambos edificios por un paso subterráneo, que nunca se llegó a construir. Para no quitar luz a los ventanales de la Escuela de Peritos, en funcionamiento desde 1959, el nuevo módulo deja el indicado pasillo entre ambas edificaciones, alineándose a su fachada Oeste y ajustándose al límite Norte del terreno.

En un solar de forma rectangular y de 1.269 metros cuadrados se proyecta el edificio con 871 metros cuadrados de planta, quedando el resto del solar como jardines, aparcamiento y proyección a la calle.

En altura, los arquitectos plantean un edificio de cuatro plantas sobre rasante y semisótano, con una altura total de 18.50 metros sobre el nivel del terreno.

El programa prevé aulas, laboratorios, locales destinados a la dirección, administración, secretaría, biblioteca, bar-comedor, y una sala de usos múltiples dotada de una cabina de proyección, que podría ser usada como Aula Magna, Salón de Actos, de Conferencias, etc.

Siguiendo un planteamiento funcional de los espacios del nuevo edificio, los arquitectos deciden situar los locales públicos y las salas de estar en las zonas más cercanas a los accesos y en la primera planta, y los lugares más apartados para aulas y laboratorios.

La distribución del proyecto se conformaría así: En la planta sótano se sitúan los laboratorios de Hidráulica, Motores Térmicos y ensayo de Materiales, así como los locales para la centralización de la instalación eléctrica y elementos de aire acondicionado, quedando prevista una zona para paso subterráneo que facilite una futura comunicación con la antigua Escuela de Peritos. La planta baja con un acceso en la fachada Este al vestíbulo y hall, se situarían las Oficinas y Secretaría, el Bar-comedor y la escalera de comunicación con las plantas. Sobre esta planta, la entreplanta ocupa la zona sobre el vestíbulo, oficinas y bar, quedando el hall con una doble altura que se iguala con la entreplanta, donde se situaría la Dirección, la Sala de Juntas y despachos al Este, y la Biblioteca y Salón de Actos al Oeste. En la planta primera se instalas los laboratorios de Física y Termotécnica, aula para clases teóricas y una gran sala de dibujo. En la segunda planta se emplazan los laboratorios de Química y Electrónica junto a aulas teóricas, y cerrando la estructura, la cubierta plana donde se dispone el castillete del ascensor y un acceso a la terraza por la escalera.

La memoria del proyecto es exhaustiva a la hora de describir la composición exterior del edificio, donde los arquitectos despliegan todo un catálogo de sistemas de control solar e iluminación. Con un criterio de líneas sencillas y volúmenes nítidos y contundentes, los grandes ventanales cumplen la misión de iluminar el interior, marcando la horizontal del edificio con sus grandes franjas acristaladas. La horizontalidad de la fachada Norte y Sur determinada por los ventanales, se rompe en su centro gracias a la verticalidad del cuerpo de ascensores en la fachada Norte, con una lisa placa de hormigón que recorre en altura la fachada, mientras que en su lado Sur, un cuerpo de lamas de hormigón que protege el hueco de escaleras y los aseos, actúa de la misma manera.

La fachada de poniente del edificio se presenta totalmente cegada, con la salvedad del pequeño acceso posterior a la antigua cafetería; diferentes las fachadas Norte y Sur que presentan mayor cantidad y variedad de vanos: la septentrional, con sus cuatro hiladas de ventanales continuos y los casi soterrados de la planta sótano, y la meridional, donde los arquitectos hacen uso de variadas soluciones protectoras frente al calor y al exceso de iluminación. Se aprecian en esta fachada dos tipologías diferentes de brise soleil: los primeros, unos parasoles de hormigón visto y estructura metálica que avanzaban perpendiculares desde la fachada y protegían el interior de las aulas de la luz solar, hoy perdidos posiblemente en la intervención de rehabilitación realizada en los años ochenta, cuando se sustituyen por lamas plásticas verticales adosados a las ventanas Por otro las lamas de hormigón del cuerpo central, parasoles que protegen la escalera y los aseos de las plantas primera y segunda, provocando una luz tamizada y unos bellos y cambiantes efectos estéticos en el muro de este hueco. Para finalizar este repertorio de elementos de protección climática, las celosías de hormigón prefabricadas dibujan la entreplanta del edificio con un doble muro que separa el tabique principal con ventanas del muro exterior de celosía, para crear un pasillo de sombra entre la las oficinas de la entreplanta y el muro cortina exterior. Continuando hacia la fachada sur, este geométrico y rítmico muro tamiza la luz que accede desde los ventanales del hall, provocando la misma ingravidez lumínica que provocan las lamas de hormigón en el hueco de la escalera.

La fachada principal, al Este, se proyecta con un cuerpo saliente que se corresponde con la entreplanta, y se prolonga en la esquina, apropiándose de parte de la fachada Sur. Este elemento, suspendido sobre un pórtico en hormigón visto y pilares exentos, protege el acceso principal en colaboración con una marquesina que vuela sobre el podio de acceso. El cuerpo volado de la entreplanta se cierra mediante el doble muro de protección climática y lumínica que cumple la función de proporcionar aireación, iluminación y aislamiento térmico del interior de la entreplanta y del hall.

La entrada principal se diseña con una doble escalinata de acceso que juega con los niveles de la planta baja y sótano; la primera, un podio que salva el desnivel del suelo hasta la cota de la planta baja; esta cota, más baja en la cara Sur, permite la apertura de vanos en la planta sótano para ventilación e iluminación. La segunda escalinata nos lleva directamente al vestíbulo de la planta baja. Santana (2012, p. 256) encuentra en esta entrada monumentaliza reminiscencias del templo clásico, “como un pórtico de un templo antiguo sustentado sobre cinco pilares -número impar que rompe las reglas clásicas-, de sección rectangular y en forma de “L” invertida. Su marquesina se enmarca sobre los cuatro más meridionales, dejando libre el último de ellos y quedando desplazado hacia el ángulo sureste.” Compartimos con el autor esta idea de la recuperación clásica de elementos, pero en la libertad de los autores que saben jugar con las reglas clásicas y romperlas; aunque la entrada se monumentaliza gracias a estos recursos, el desplazamiento de la misma hacia el Sur, libera gran parte del muro hacia el Norte, y el juego con el marco de los pilares, busca la asimetría de su fachada más representativa, donde la puerta de acceso sí se enmarca simétricamente frente a los cuatros pilares que traspasan la marquesina.

Al igual que la simetría de la fachada se rompe, también se libera la volumetría del edificio gracias a que el prisma rectangular del edificio se divide mediante múltiples maclas que crean el ritmo escalonado y asimétrico en su silueta. El cuerpo del frente de la entreplanta se proyecta hacia fuera y se desplaza hacia el Sur, mientras que los volúmenes de las entradas principal y secundaria se retranquean.

En la estructura del edificio se elige el armazón metálico que para los arquitectos ofrecían más ventajas que la de hormigón, tanto en la rapidez de ejecución como en el aprovechamiento de la superficie útil, quedando totalmente protegida al exterior.

Los muros perimetrales se realizan en hormigón armado, buscando la contención del empuje de la tierra, con cámara bufa e impermeabilización, que permita la ventilación y el aislamiento del edificio. Tanto los pilares como los muros de hormigón se presentan “en bruto”, también las lamas de los parasoles y los perdidos brise soleil, mientras que el resto de los muros están revestidos de aplacado de piedra natural, y en el caso del cuerpo saliente de la entreplanta, en celosías prefabricadas de concreto -hormigón-.

La decoración del hall junto con la del escenario, y el rótulo y nombre de la Escuela, también se incluyen en el proyecto. Y es en esta decoración del hall donde se despliega uno de los elementos más interesantes del interior: un muro-cortina en cadenas de acero que realiza la función de translúcido muro que separa ésta del hall, y permite contemplar la estructura y desarrollo de la escalera en dos de sus plantas. Elemento estético-funcional, que actúa como componente de transición de espacios, y que el arquitecto utiliza como “muro cortina” fragmentado que permite el paso de la luz desde la escalera al hall y viceversa, y a la vez, significa el espacio del hueco de la escalera, sólido que desaparece en este dinámico muro que gracias a la cambiante iluminación solar, y al efecto producido por la luz y las sombras en las celosías, cadenas y estructura del hall, se nos aparece como una instalación de arte cinético.

Esta obra de Jesús de la Cal y Francisco del Castillo debe considerarse representativa de ese pensamiento arquitectónico que arrancando en Le Corbusier y sus teorías de la adaptación climática, que se aleja de los principios universalistas del primer racionalismo europeo, una interpretación de la nueva tradición moderna, un “Estilo Internacional” que desde el respeto a las variables regionales aprende de la arquitectura vernácula, y se preocupe de incluir en sus proyectos las singularidades climáticas del entorno y las formas constructivas tradicionales, si se quiere, adaptadas al momento tecnológico.

Este racionalismo tuvo sus mejores representantes en los arquitectos del GATEPAC en España, que ya supieron hacer uso de estas estrategias bioclimáticas en algunos de sus edificios: así aspiraban a adaptar el lenguaje universal de la modernidad a cada una de las realidades territoriales. Pero tras la Guerra Civil Española, muchos arquitectos deberán emigrar a Latinoamérica. Allí, las influencias recíprocas con el naciente Movimiento Moderno de Méjico, Cuba, Brasil, etc., de raíz “corbusieriana”, darán como resultado una nueva arquitectura donde a los principios fundamentales racionalistas (entendiendo, construcción sobre pilotes, plantas y fachadas libres, ventana alargada, cubiertas planas –terraza-jardín-) con raíz vernácula, se une al uso generalizado del brise soleil y de las celosías prefabricadas en concreto para la construcción de dobles muros calados que permiten crear espacios de ventilación y sombra en estos climas cálidos y húmedos, singularidades que se unen a una nueva sensualidad de la arquitectura. Llegados los años cincuenta, y quizás un poco antes, como en un canto de ida y vuelta, las influencias de retorno se asientan, sobre todo, en construcciones de la costa mediterránea española. En suma, un acercamiento a las teorías de los regionalismos críticos que, como actitud vital introducen en su proyecto el lugar en beneficio de las variantes nacionales de lo moderno.

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Galería


Mapa Proyecto


Bibliografía

BIBLIOGRAFIA

CANDAU, María Eugenia, DÍAZ PARDO, José Ignacio y RODRÍGUEZ MARÍN, Francisco, Málaga Guía de Arquitectura, Junta de Andalucía, Consejería de Obras Públicas y Transporte, Dirección General de Arquitectura y Vivienda, Colegio de Arquitectos de Málaga, Málaga, Sevilla, 2005, p. 207.

ORDÓÑEZ VERGARA, Javier, «El Patrimonio Inmueble de la Universidad de Málaga», Péndulo, Revista de Industria Ciencia y Tecnología, n.º 5, monográfico, Málaga, Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales, diciembre, 1993.

SANTANA GUZMÁN, Antonio Jesús, "Dotaciones y proyectos urbanos para una nueva capital", en MÉNDEZ BAIGES, M. (ed.), Arquitectura, Ciudad y Territorio en Málaga (1900-2011), Geometría, Málaga, 2012, pp. 255-257.

DOCUMENTOS

CAL QUILEZ, Jesús de la y CASTILLO CARBALLO, Francisco del, Proyecto para Talleres, Laboratorios y Servicios Anexos de la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial de Málaga, mayo, Fondo Personal del arquitecto Francisco del Castillo Carballo, Madrid, 1969.

HERRERA, M., ROSA, A., Y TEJERO, R., Inventario y Evaluación del Patrimonio Universitario, "Ficha 08: Universidad de Málaga, Código 21, Campus El Ejido, Edificio E. Politécnica, nº 104", Ministerio de Educación y Ciencia, Gabinete Técnico, 1985.

BOE, “Resolución de la Subsecretaría por la que se hace público haber sido adjudicadas definitivamente las obras de construcción de nuevo pabellón de talleres, laboratorio y servicios anexos de la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial de Málaga”, Num. 366, 11 de febrero de 1969, p. 2106.

S.A., Proyecto de remodelación Escuela Universitaria Politécnica, abril, Archivo de la Unidad de Gestión de Espacios y Documentación Gráfica de la Universidad de Málaga (AUGEDGUMA),1988.

ENTREVISTAS:

Francisco del Castillo Martínez, arquitecto.

Información General

Denominación:Pabellón para Talleres, Laboratorios y Servicios Anexos de la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial (Escuela de Peritos. actual ETS de Arquitectura))
Dirección:plaza de El Ejido, 1-4, calle San Millán, 8
Zona:Distrito 1, Centro
Estado de Conservación:Bueno
Protección:
Grado:0
Tipologia: Educativo
Usos:Docente
Estilo: Estilo Internacional Brutalismo
Agentes:

Francisco del Castillo Carballo (Arquitecto proyectista)

Jesús de la Cal Quilez (Arquitecto proyectista)

Alberto López Palanco (Arquitecto de obra)

Cronología: